No es
que la este haciendo de emoción y no les hable del consumidor para tenerlos en
espera, más bien, tengo un alma innegable de poeta, y antes de escribir sobre
merca, escribía sobre emociones solamente, entonces sé de cierto, que las
entradas reflejarán mucho lo que en ese cierto día me dieron ganas de escribir.
Bueno,
como ya les dije, el trabajo en ventas es muy difícil, más cuando no has tenido
muchos struggles en tu vida, siempre habrá en el mundo alguien viviendo en
mejores condiciones que tú, y alguien viviendo en peores, así que lo único que
puedo decir es que siempre me consideré muy afortunada, y desde pequeña creo que el
tema de la justicia (no relacionado con leyes aplicadas), si no, el de la
igualdad de condiciones, el que todos tengamos una buena calidad de vida por el
simple hecho de ser humanos, el respetar a todos por igual, son ideologías que me han acompañado siempre. Mi madre
se encargo de enseñarme desde que yo recuerdo a nunca creerme más que los
demás, y con el tiempo, (no me tomó mucho debido a mi ego siempre tan presente en mi vida) entendí, que tampoco menos. Me jactaba de una alma bien balanceada respecto a este tema. Siempre me consideré justa, respetuosa, con
alta tolerancia a la diversidad, y no solo tolerancia si no amor a ella, bueno
todo eso, y uno de los primeros demonios que enfrenté al iniciar el trabajo en
ventas fue que(tiene mucho que ver con el tipo de ventas que hacía y la técnica),
no soy tan humilde como me creía, qué!?, mande?, quién a dicho eso?... si, si, tengo prejuicios, y como todo, hay gente con
prejuicios mas grandes, pero eso no me quitaba la responsabilidad de encima. Yo, a mis 26 años de edad apenas aprendiedo, que lo que siempre creí
de mi desde el fondo de mi corazón no era verdad, era una persona con
prejuicios, digo siempre supe que los tenía, pero no este específico. Ahora
explico, pero en otro párrafo porque este ya me aburrió.
El
sentimiento que yo tenía, al estar parada 11 horas en un centro comercial
mientras todos compraban, y yo solo trataba de pararlos para rogarles casi que
me compraran, porque si no serían 11 horas de mi vida desperdiciadas!, era un sentimiento, que aunque no creo que esta sea la palabra
para definirlo, denigrante. Les cuento que las personas que concurrían ese centro comercial, en su
mayoría, son personas que se creen ricas (típica característica de clase
media-media alta) pero no lo son. Americanos blancos, que trabajan en la ciudad
pero viven en Staten Island, trabajan desde que amanece hasta que
oscurece, poco tiempo pasan en
casa con sus hijos. Durante
vacaciones de verano dejan a sus hijos en el mall y les dan dinero para que se
entretengan mientras ellos trabajan. Son normalmente niños acostumbrados a
estar en el mall desde que abren hasta que cierran, hangeando con los amiguitos,
y gastando dinero sin saber aún como se gana, el cuál no tienen idea que sus
padres le deben al banco (lo más seguro, this is America after all), y creyendo
que lo pueden todo. Los padres hacen esto para compensar la falta de atención,
y los niños se vuelven unos déspotas, por lo mismo, y claro porque el poco
tiempo que pasan con los papas, aprenden la conducta de ellos, la cual es igual
o peor.
Bueno
este fue mi primer mall, aquí inicié, bajo estas características de Mercado, yo
tenía que aprender a vender, poniendo en práctica los siguientes pasos:
*Llamar
la atención del cliente con frases cómo:
-
Excuse me, miss, can I ask you a question?
-
Hey!, let me show you something.
-
Omg!, what a beautiful watch, is it Michael Kors!?, Nice!!... by the way…
-
I love your hair, how do you keep it this way. Really? Let me show you something, you will love
it!.
-
Y más de esas!.
*Hacer
un elogio (como esta ejemplificado anteriormente), o una broma simple, para
romper el hielo.
*Hacerla
acercarse, en ese caso era sentarse.
*Hacer
demostración del producto
*Cerrar
la venta.
(En
otra entrada seguro explicare el proceso específico de ventas a detalle)
Al
inicio, no sentía miedo de hablarle a las personas y tratar de pararlas, mi ego
entró en una inestabilidad constate por no saber lo que me iban a contestar. Mi
problema no era hablar era no saber con seguridad como sería la respuesta.
Primera observación: Mi ego!.
Entonces
seguí intentando, y en ese mall, mas recurrentemente que en otros:
-
Me volteaban la cara más de 40 veces en el día.
- Me
barrían.
- Contestaban
cosas muy, muy, muy despectivas y amargas. Una vez iban la mamá y su hija, la
hija de 18 años, y cuando trate de parar a la hija, me contestó: - You DO NOT
even dare to touch me!. Y luego la mama atrás de ella, todavía reafirma gritándome:
DO NOT TOUCH MY GIRL, WHAT DO YOU THINK YOU ARE, saben casi casi con cara de IUK!.
Aquí
viene mi revelación de como las ventas me ayudaron a conocerme mejor, a aprender más de mi misma, y de como somos una sociedad dormida de tantas
maneras diferentes, sin importar que tan despiertos creemos que estamos en veces
(siempre me considere awaken).
Primero
pensé, porque me pesa tanto en el ego estar parada aquí, tratando de venderle a gente que no considero dignas de admirarse?, y porque mientras paro o intento
parar a estas personas, no dejo de pensar en que yo siempre había sido la que
estaba del lado del comprador, que si ellos solo supieran que tengo mas
educación que ellos, no dejaba de pensar en cosas que por fin me llevaron a
darme cuenta, que aunque yo me hubiera creído súper justa, y respetuosa con todo tipo de personas toda mi vida, y
pensara y asegurara que todos los seres humanos somos iguales, me vi ahí,
dándome cuenta que no lo creía, porque si lo hubiera realmente creído, nunca
hubiera yo y/o mi ego sentido la necesidad de mostrarles a esas personas que yo
era mejor, y la iluminación siempre llega de repente y te golpea, me creía mejor!, contrario a lo que siempre había creído que creía y fielmente respaldaba, pero en la
comodidad de mi hogar, y mis escuelas, dentro de mi enorme cinturón de confort
en el que siempre me encontraba, nunca me había visto reflejada en algo así. Si nunca salimos de nuestro cinturón de confort, seremos siempre los peces grandes del tanque más pequeño!. Pregúntense, si eso que Uds. creen que creen fiel y
fervientemente, realmente lo han puesto a prueba, y no olviden tomar el ego en
cuenta, ego it’s a lovely but tricky bitch.
Eso fue
uno de mis primeros aprendizajes personales que las ventas me trajeron. El otro
fue, si les quiero demostrar que soy mejor, entonces estoy poniendo la
capacidad, la voy a llamar espiritual, espero no agobiarlos, la capacidad
espiritual de una persona, su calidad como ser humano, sus valores, su sabiduría,
en manos de la descripción fría y mundana de un puesto? no era esa la clase de
persona que quería ser, de eso estaba segura. 26 years all, 2 majors, a
thousand miles traveled, hours of meditation and healing practices, and I was
so fucked up still in so many ways. No por
los prejuicios, esos, si tenemos la intención los vamos superando y es parte de
la evolución misma. I was fucked up porque eran prejuicios en los temas que me definieron
en muchas maneras, y tuve desde muy pequeña muy presente.
Entonces: gracias ventas, un punto a su favor!, seguro ese día me fui en $0, con piernas
adoloridas y el corazón roto, pero alguien de Ud. Se atrevería a decir que fue
un día perdido?. That's why I always try to remember: in this life money
is never the core issue.
La
lección fue entendida, pero para sobrepasarla paso tiempo, aún me cacho
pensando cosas como:
“Fea,
trashy y gorda y aparte así de grosera”, I mean, I’m human with a heart!. Pero lo
bueno es que al instante ya solo me da risa y lo dejo ir.
Pamela
Palafox.